viernes, 21 de abril de 2023

Historizando el Cuerpo

abril 21, 2023 0




(Encuentro de Mujeres) 

16 de marzo de 2023



La pregunta por la historia del cuerpo, como un extrañamiento acerca del encuentro en relación con esa pregunta inicial ¿qué es historizar el cuerpo? ¿por qué puede ser importante historizar? Aparecen con frecuencia en un escenario por explorar o quizás del cual se pueda construir algo. 



Parece que la historia del cuerpo no puede ser referido a una historia general, pues cada cuerpo y cada vida ha tenido cantidad de formas, vínculos, exploraciones y situaciones que han permitido la variabilidad de sentidos, pero también otras vivencias que han sido motivos de discontinuidad, de ruptura. Pareciera ser que en las diversas voces que surgen subversivamente al acallamiento social constante, aparece la idea del cuestionamiento de lo que se entiende por el cuerpo y sus determinismos, y contribuye a poder realizar rupturas y trazar nuevos caminos, así como sanar, remendar recuperar y crear nuevas formas de habitar nuestra vida. 



Nos encontramos continuamente en una tensión entre el poder de una “historia general del cuerpo” y la propia, la singular, esa que se escribe en los trazos de la cotidianidad, los saberes, las conquistas y los sufrimientos. 



Las posibilidades de subvertir los ordenes establecidos frente a los saberes hegemónicos, también han sido permeados por discursos capitalistas en las cuales la mujer empoderada, rebelde, que elige distinto, es captado de tal manera que se vuelve también un discurso comercial, en el que la posibilidad de emancipación se convierte en la demanda de “ser distinta” y que finalmente vende. 



Todos los cuerpos tienen formas distintas, sentires distintos, sabores, olores, recuerdos, sensaciones y colores que trazan cada rincón y vitalidades, así como formas de habitar que no se reducen al determinismo social de los significados que ha motivado una continua exclusión en la historia humana, de cada grupo social, individuo o familia.



Historizar el cuerpo es también una practica de descubrimiento, en la que por medio de las materialidades que nos ofrece el mundo en dialogo con las artes, permite otras miradas y trazos en los que es posible darles lugar a las vivencias, hacer poema para sanar y enmendar.  


Así también, en las voces diversas y colectivas, resuenan ecos singulares que permite lazos, formas de sostén y abrigo, acompañamiento de todas que construye lugares en donde todas pueden habitar con sus formas, ritmos y singularidades. 



Andrés Felipe Caballero

domingo, 4 de septiembre de 2022

RESONANCIAS ENTRE-CAFES (JUEVES 30 DE JUNIO DE 2022) “UN CAFÉ SIN CULPA”

septiembre 04, 2022 0

“La culpa pesa, y bastante”

 


¿Cómo sabemos que hay culpa? - en algunos momentos puede haber la sensación de NO SUFICIENCIA, es decir que no estamos haciendo las cosas lo suficientemente bien, o que aquello que hacemos a nuestra voluntad o pensamos, está mal o tiene algún contenido negativo. 


 

En anteriores espacios, hablábamos de aquello que considerábamos era vivir de una forma en la que apareciera el deseo, y luego hablábamos acerca de los nortes que teníamos en nuestras vidas, y como justamente este norte está impregnado de aquellos deberes de nuestra cotidianidad ¿que debo hacer como padre, como madre, como hijo? desde tantísimos roles sociales. Y nos damos cuenta que precisamente muchas de las cosas que nos suceden en la cotidianidad justamente van en contravía a las demandas sociales que en nosotros están interiorizadas y esto genera conflicto y en muchos momentos nos hacen sufrir- 


 

“…Con frecuencia pensamos, y esto naturalmente con placer o dolor, en lo que otros pensarán de nosotros: nos preocupamos de su imaginada aprobación o desaprobación…” (Charles Darwin- El Origen del Hombre)


 

Marcamos el paso de nuestra vida en torno a lo que imaginamos que otros nos dicen o lo que otros puedan pensar de nosotros sobre lo que deberíamos ser. Estamos ante una  posición imaginada sobre lo que creemos que otros piensan de nosotros, y allí aparece la culpa. Entonces la culpa aparece bajo la mirada imaginada de otro. Y eso tiene un peso emocional y mental importante. Ese ideal de nosotros mismos que pareciera ser que estamos obligados a cumplirlo, y deviene en la culpa cuando no lo cumplimos o nos decidimos por lo contrario a las demandas que tenemos interiorizadas y sentimos que le hemos fallado a algo o alguien. 


 

“LA CULPA SE GENERA A PARTIR DE LA INTERPRETACIÓN DEL OTRO” 

A veces la culpa tiene que ver con aquellos discursos y valores con los que fuimos criados y hacen parte de nuestro contexto. Discursos dominantes sobre el deber ser. Demandas en donde hay otro al que se le debe cumplir y existen unas expectativas sobre el otro.

 


Por ejemplo en las relaciones de pareja. Llegamos una relación cargados de unos imaginarios, expectativas, ideales. Es decir soy yo con todas mis voces. Y esa otra persona también está cargado de algunas voces. Estamos cargados incluso de voces inconscientes, no sabemos que están allí pero esas voces nos hablan. A veces hay incluso voces que cargamos y nos dicen “estas fallando”. Los valores son subjetivos y tienen un contexto y no podemos sacar la culpa del contexto de donde se presenta. Y en muchas situaciones sumados al afán de alivianar esto que se siente, surgen algunas respuestas o efectos.  Uno de ellos es la represión de lo que sentimos, y en otra es la PROYECCIÓN DE NUESTRA CULPA. proyectamos aquello que sentimos en la otra persona, la culpa en el otro ser y ponemos la responsabilidad en nuestra pareja. Hacer a la pareja la dueña o responsable de nuestra culpa. Esto también nos puede llevar a auto agredirnos o a agredir a otros, dentro de todas las formas de violencia emocional o en algunos momentos físicos. 


 

“El reproche nos acompaña y la culpa se convierte en nuestra sombra”


 

La culpa es un sentimiento que se encuentra muy adherido a nosotros, pero también nos puede permitir interrogarla. Poder saber más sobre ello y los mecanismos que operan en nosotros nos pueden permitir entender mejor esta culpa así como poder darnos o construir otras cosas, e incluso poder disminuir su intensidad al entender e interrogar lo que sentimos y empezar a hacer algo diferente con la culpa. 


 

Nos encontramos en un debate interesante entre el deber y el querer. A veces la culpa aparece cuando juzgamos algo como bueno o malo y esto mismo se traslada al tema de las relaciones amorosas y las expectativas que se tienen de ello frente a la relación. Y aunque las culpas tienen contenidos sociales, siempre el trasfondo es individual, es una situación personal. 

 


Por ejemplo estamos en una relación y empezamos a sentir desanimo o atracción por otra persona o tantas cosas que pueden surgir. Y antes incluso de buscar cualquier dialogo, inmediatamente se activan estas voces, que es como “activar los demonios internos” y empiezan a atacar. Y surgen los reproches- “El matrimonio es para toda la vida, las relaciones deben ser monógamas, si yo estoy siendo algo por alquien no debería sentirlo por nadie mas”-, y se sienten malestares de acuerdo a ideas de “deberes” preconcebidos y devienen en culpas.


 

“Hablar de la culpa en el amor es bastante difícil y diverso”- De por sí dar un concepto es complejo porque es diverso. En la culpa imaginamos la mirada de otro, como un juzgador implacable. Voces imaginadas y mucho sucede en los escenarios del amor. Incluso parece que la culpa fuera ciega, uno se lo imagina como real. Y algo importante de hacer con esa culpa es ponerle ojos. Es decir ¿que tanto fantaseado es? ¿que tanto es real o imaginado? y esto nos puede llevar a comprenderlo mejor, y dar con claridad aquellos mitos que llevamos en nuestra vida cotidiana. 


 

A veces estas voces somos nosotros mismos, pero nosotros mismos pensando en como otros nos pueden pensar, como si nosotros no pudiéramos pensarnos sobre lo que somos y lo que hacemos. Entonces ¿Qué hacer con esa culpa? Confrontarnos esto y darle un lugar, nos lleva a posicionarnos distintos y generar otras respuestas en nosotros que nos permitan también en algunos momentos, mayor tranquilidad. 


 

La sociedad en la que vivimos todo el tiempo nos lleva a pensar en términos de culpa. Nos hacen sentir que debemos obedecer o cumplir una regla porque simplemente alguien nos vigila y es impuesta. Siempre tenemos en nuestra cotidianidad la mirada del otro. De niños siempre pensamos “si hacemos esto nos van a pegar” en forma de castigo, y crecemos y nunca nos despojamos de esta sensación infantil. Cuando pensamos en términos de castigo no miramos ni ponemos lo que hacemos en términos reflexivos, sino que inmediatamente nos acaparamos en un ojo castigador. No entramos a conversar ni a tener en cuenta nuestra historia, ni a vernos como humanos. Ni mucho menos reflexionar y tener sinceridad frente a lo que somos.  


 

¿Qué es aquello que nos constituye? Interrogar, cuestionar un poco nuestra vida desde la reflexión frente a nuestra historia, lo que somos, y nuestra propia voz, nos lleva a interpretarnos de generar otras respuestas posibles, más allá de la culpa. Empezar a hacer lecturas en relación con nuestra historia, teniendo en cuenta que somos seres cambiantes y en continua transformación, seres contradictorios. Saber algo de nosotros mismos nos puede llevar también a pensar sobre las maneras en que podemos ser responsables de nosotros mismos y de nuestras culpas. 


 

Generalmente la mirada del otro es imaginada, no es realmente lo que el otro está pensando. Pero nos lastimamos por pensar sobre las expectativas imaginadas de otro. Incluso, cuando tal vez pueda ser real y tenemos un juicio real, comprender desde donde vienen los juicios que recibimos y el lugar de la interpretación, nos lleva a auto interpretarnos.

 

 

 

ANDRÉS FELIPE CABALLERO TORO

30 DE JUNIO DE 2022

sábado, 30 de abril de 2022

¿Qué voy a “SER” con mi vida?

abril 30, 2022 2

 


Por Abby Sanz. / 04- 2022.

Aquella pregunta deviene un montón de veces a nuestra mente, por diferentes circunstancias. Sin embargo, la pregunta ¿Qué voy a hacer con mi vida?, en muchas ocasiones nos distancia de lo que realmente somos o queremos ser. 


Generalmente el establecimiento del proyecto de vida (ya sea laboral, académico o en otro campo) se ha vuelto una imposición (o auto-imposición) alejada de nuestro ser, de lo que realmente somos y deseamos.

domingo, 24 de abril de 2022

Resonancias Entre-Cafés Jueves 21 de Abril de 2022 - "Vivir Sabroso"

abril 24, 2022 0

 



Vivir sabroso resulta una pregunta muy compleja, pues ya de por sí alcanza a vislumbrarse como una pregunta personal, que sin embargo en ocasiones, podemos tener la tendencia a generalizar, a pensar tal vez una forma única de alcanzar tan anhelado sueño que en algunos y algunas se convierte en meta u orientación de vida.

 

 

La pregunta ¿Qué es vivir sabroso? Propone una mirada particular para cada persona, y eleva al hecho de descifrar los múltiples decires o imposiciones que se tienen sobre estas dos palabras. Pues el vivir sabroso se convierte también en un ideal social que guarda relación con el mercado, la globalización y la cultura, así como las demandas sociales acerca del vivir bien o vivir mal. En este sentido, surge la pregunta: ¿Será que se puede vivir sabroso despojándonos un poco de demandas e imperativos sociales, incluso las de ser hombres y mujeres en una sociedad marcada por la imagen y los dispositivos de apariencias? 

 

 

En este espacio, se realiza la invitación a cuestionar e identificar que será vivir sabroso de forma personal y particular. Un cuestionamiento nada fácil y más cuando las primeras evocaciones que esto puede generar, se encuentra también un vivir sabroso para quien. Es decir, experimentamos o buscamos experiencias de supuestas felicidades que al reflexionar, no la identificamos como propia, sino ajenas y estereotipadas. Nos preguntamos en ocasiones que puedo hacer para vivir bien, y puede generarse una diferencia entre vivir sabroso para los demás, y vivir sabroso para mi. Esta ultima afirmación incluso puede generar temor. Lo interesante, se da cuando el miedo actúa como movilizador. 

 

 

Frecuentemente nos creamos metas, nos aturdimos de “deberes” para alcanzar un objetivo en función de ser como otros quieren que seamos, como otros nos imaginaron y se hace difícil decirnos ¿Qué es lo que yo mismo imagino de mi? Vivir sabroso es poder escucharse. 

 

 

Incluso, en relación a aquellas cargas y demandas exigidas en relación al genero, descubrimos como muchas veces se alejan de la realidad de lo que queremos y nos gusta, incluso entra en conflicto en la escucha de la voz propia por tantas voces ajenas que existen en nuestra historia personal. 

 

 

“Yo como hombre debería…..

Yo como mujer debería…

Yo como esposa debería….

Yo como novia debería….

Mi deber como hombre en la relación es…..”

 

 

Surge también otras definiciones sobre el vivir sabroso, en la que aparece como una experiencia de libertad, sentirse libres, viéndolo desde la perspectiva de género y es por ejemplo, desde el acoso callejero, o la imagen que recae sobre la mujer, relacionado con estos estándares de belleza relacionados con el ser mujer. Mayoritariamente las mujeres se han tenido que preguntar si se usa o no cierta prenda, cierto accesorio, pensado en un escenario publico.  ¿Desde cuando hemos naturalizado esto? y es muy complejo pensarse en como vivir, como vestirse, como no hacerlo en escenarios públicos y constantemente antes de salir de un escenario seguro, por ejemplo: la casa. Salir por la ciudad es una delicia, pero también estas situaciones en los cuales pensar casi obligatoriamente como debo o no vestirme, - estos estándares públicos- por donde debo caminar, como lo debo de hacer para sentirme segura, ¿será que llamaré la atención? ¿hasta que hora? es lo contrario a vivir sabroso. Vivir sabroso es sentirse tranquila y tranquilo sin temer a este tipo de vulnerabilidad por el ser mujer y estar en un espacio publico.  (Jessica Rubiano)

 

 

Existen en nosotros expectativas sociales que tienen un peso de antes de nuestro nacimiento, que están inmersas en nuestra cotidianidad y que probablemente no nos damos cuenta. Se realiza entonces una invitación a escucharse. 

 

 

“LA CONDENA DE LA LIBERTAD ES LA OBLIGACIÓN DE ELEGIR” Omar Bravo

 

 

En la libertad recae la responsabilidad de hacerse cargo de nuestras situaciones e historia, esto es complejo y lo es más cuando nos encontramos en momentos y condiciones históricas particulares que permiten que estas situaciones que antes naturalizábamos sean pensadas. (Julian Orejuela)

 

 

El momento histórico por ejemplo de las reflexiones frente al género, frente a la mujer, frente a los estereotipos culturales, abre escenarios de interrogación desde donde antes naturalizábamos, y nos permitimos cuestionar para elegir, y que difícil es hacerlo cuando el mandato social y cultural lleva de por sí la imposición. 

 

 

“Es ahí cuando me doy cuenta que estoy en un lugar donde no estoy cómodo. Situaciones donde me siento vulnerado o vulnerada y siento que no puedo y ¿Qué pasa cuando también le atribuyo posiciones de poder a otros?” Abby Sanz

 

 

Podríamos decir que se sufre cuando escucharse a sí mismo va en contravía de aquello que socialmente se espera. Genera conflicto. ¿Qué nos conduce más directamente al vivir sabroso? ¿Qué elegir?

 

 

A veces nos enseñan a pensar en el otro pero no a pensarnos, a como yo me estoy sintiendo frente a una posición, sintiendo frente a un rol, frente a una relación, frente a posiciones que justamente no deseamos. Por ejemplo, frente a una relación, frente a un deber ser, frente a otro, y sentir miedo se vuelve necesario. Tenemos el deber de hablar, de pensarnos, de escuchar y de sentir incluso cuando no estamos bien. Puedo pensar en el otro pero merecemos también pensarnos. (Abby Sanz)

 

 

“Los distintos mitos y definiciones construidos acerca del deber ser no solamente están alejados de la realidad de cada persona sino que están cargados de un sinfín de demandas imposibles de cumplir”

 

 

Las expectativas se van convirtiendo en una telaraña muy pegajosa y difícil de elidir y muchas personas no llegan si quiera a preguntarse ¿qué de todo lo que intentaron satisfacer en su vida era propio o eran expectativas de los demás. (Julián orejuela)

 

 

Lo que se espera desde el lugar de hombre y desde el lugar de mujer -una mujer hecha trofeo para el hombre-. Este espacio es una invitación a cuestionar aquello que está naturalizado desde antes de nuestro nacimiento, y cuestionar nuestra historia, porque incluso esto va marcando los sentidos y las decisiones que tomamos y que se actualizan en la cotidianidad (trabajo, relaciones de pareja, etc) esto es importante porque en ocasiones vivimos cumpliendo expectativas, pareciera que estamos interpretando el papel de un libreto que nos entregaron, pero que interesante sería hacernos cargo de escribirlo con nuestra letra, con nuestros sentimientos, incluso con nuestros sufrimientos y frustraciones. (Julián Orejuela)

 

 

 

ANDRÉS FELIPE CABALLERO TORO

24 DE ABRIL DE 2022